STATEMENT
Mi trabajo se inscribe en la tradición del dibujo entendido como ejercicio de atención y despojo. Me interesa la línea como vestigio: el trazo que persiste después de borrar lo anecdótico, heredero tanto del paisajismo romántico (la naturaleza que excede al sujeto) como de la tradición paisajística cordobesa, con su modo particular de mirar las sierras, la luz seca y la tierra como motivo constante en la pintura local. También dialogo con la economía formal del sumi-e y su tratamiento del vacío y la perspectiva. El grafito y el lápiz de color me permiten trabajar por veladuras sucesivas, casi transparentes, construyendo atmósferas y texturas antes que contornos definidos.
Formalmente, me interesa la tensión entre la horizontalidad del paisaje, el horizonte, la línea de costa, la extensión y elementos verticales que la interrumpen: postes, estacas, columnas, señales residuales de una intervención humana casi desaparecida. Esa verticalidad recupera algo de la tradición del paisaje como ruina, la marca que sobrevive al uso y convierte al objeto en signo temporal antes que en forma definida.
El motivo recurrente, el borde, el litoral, lo que queda entre dos territorios, funciona como metáfora de un estado de tránsito. No busco la representación fiel del lugar sino su resonancia emocional, su condición de umbral. Trabajo la incertidumbre formal como método: dejar que el dibujo se resuelva en el límite entre lo figurativo y su disolución.
Constanza